El incidente se inició tras la realización de un cacheo a un interno, ordenado por la Dirección del centro, en el que se le intervino medicación que no era de su propiedad, procediéndose a su retirada. Es necesario recordar que la grave falta de personal sanitario en las prisiones, y en particular en el Centro Penitenciario de Soria, obliga a que la medicación de los internos se realice atendiendo a criterios operativos en vez de a criterios de oportunidad en los que debe proporcionarse esta de manera pautada y regulada. Esta situación genera importantes problemas regimentales y de seguridad, al permitir que los internos acumulen una cantidad excesiva de medicación, facilitando su intercambio, tráfico interno o consumo indebido.
Ante la disconformidad del interno afectado con la medida adoptada, y apoyado por otros presos, se produjo un intento de alteración grave del orden regimental, tratando de incitar al resto del módulo contra los funcionarios.
Durante el desarrollo del incidente, varios internos rodearon a los funcionarios y a la jefa de servicio, generando una situación de máxima tensión y riesgo para la integridad física del personal, llegando uno de los internos a intentar agredir a un funcionario en el ejercicio de sus funciones.
Como consecuencia de estos hechos, tres internos fueron trasladados al módulo de ingresos en régimen de aislamiento, y uno de los funcionarios resultó lesionado, siendo necesario su traslado a un centro hospitalario para recibir asistencia médica.
Desde ACAIP-UGT consideramos que este grave incidente no es un hecho aislado, sino una nueva muestra de los riesgos derivados de la política penitenciaria actual, basada en un excesivo “buenismo” y en una aplicación laxa de las normas regimentales.Estas políticas están dando lugar a una deficiente clasificación interior de los internos, ignorando su peligrosidad real y su trayectoria penitenciaria, lo que provoca un incremento de conflictos, agresiones y situaciones de grave riesgo para los trabajadores penitenciarios.
Asimismo, denunciamos que las Relaciones de Puestos de Trabajo (RPT) vigentes en los centros penitenciarios están totalmente desactualizadas, no responden a la realidad actual de las prisiones y no cubren las necesidades reales de personal, tanto en el ámbito sanitario como en el de vigilancia y tratamiento, sobrecargando a las plantillas y deteriorando gravemente la seguridad.
Por todo ello, ACAIP-UGT exige de manera urgente:
Finalmente, desde ACAIP-UGT, queremos dejar constancia del comportamiento ejemplar, la profesionalidad y el compromiso de los funcionarios del Centro Penitenciario de Soria, cuya intervención evitó consecuencias aún más graves, demostrando una vez más su responsabilidad y vocación de servicio público pese a la falta de medios, personal y apoyo institucional.