En la jornada de ayer, los trabajadores penitenciarios se vieron obligados, tras una jornada laboral de 14 horas y muchos de ellos teniendo que reincorporarse al día siguiente para un turno de igual duración, a soportar una espera de cerca de dos horas para poder salir del centro y volver a casa, todo ello en un contexto de alerta por el temporal que azota la provincia de Sevilla.
El motivo de este retraso se debe a una nueva incidencia con el transporte de los trabajadores a la prisión que sufrió una avería, algo que no es nuevo, ni un hecho o excepcional. La plantilla lleva meses trasladando quejas por los continuos fallos e incidencias en este servicio básico, sin que la Administración haya adoptado medidas eficaces para corregir esta situación.
Lejos de producirse mejoras, hoy, 4 de febrero de 2026, y pese al temporal anunciado, el personal ha acudido a su puesto de trabajo encontrándose con una nueva y grave problemática: el parking destinado a funcionarios ha sufrido importantes daños, quedando completamente inutilizado.
Como alternativa, se ha recomendado a los trabajadores a utilizar el transporte colectivo, con las innumerables incidencias que acumula, o en caso de ir con sus vehículos particulares estacionarlos en el parking destinado a familiares de internos. Esta decisión supone una grave quiebra de la seguridad del personal, ya que pueden coincidir con familiares de personas privadas de libertad e incluso con antiguos reclusos, facilitando la identificación de matrículas y exponiendo a los funcionarios a posibles represalias.
Desde ACAIP advertimos de que estas situaciones no solo reflejan un desprecio evidente hacia las condiciones laborales de los trabajadores penitenciarios, sino que ponen de manifiesto una preocupante falta de atención a su seguridad.
Exigimos soluciones inmediatas, una planificación responsable y el respeto debido a unos profesionales que garantizan, día a día, el funcionamiento y la seguridad de los centros penitenciarios.