Los hechos se produijeron durante su traslado a dependencias de cacheo con motivo de una salida a diligencias. El interno adoptó una actitud extremadamente violenta, llegando a agarrar por el cuello a un agente de la Guardia Civil. La rápida y eficaz intervención de los funcionarios evitó consecuencias de mayor gravedad, si bien el episodio derivó en un intenso forcejeo en el que varios trabajadores resultaron afectados: al Jefe de Servicios le escupieron en el ojo y otro funcionario sufrió la rotura de sus gafas.
Desde ACAIP queremos trasladar nuestro reconocimiento a la plantilla por su profesionalidad, eficacia y eficiencia en una intervención de altamente complicada, llevada a cabo además con medios claramente insuficientes frente a internos de elevada peligrosidad.
Asimismo, valoramos que, en esta ocasión, se haya procedido al traslado urgente del interno tras los hechos. Medida necesaria y que confiamos se tomen cada vez que ocurre un hecho de estas características, sobre todo cuando se ve comprometida la seguridad del centro y de los trabajadores.
Este suceso vuelve a evidenciar una realidad que consideramos insostenible. Por ello, ACAIP insiste en la necesidad urgente de adoptar medidas concretas:
Los trabajadores penitenciarios continúan siendo la primera línea de contención ante situaciones de extrema peligrosidad, sin que la Administración proporcione los medios ni el respaldo necesarios.
Desde ACAIP-UGT advertimos: no se puede seguir actuando únicamente cuando se producen hechos graves. Es imprescindible anticiparse y actuar con responsabilidad.